Construir un MVP para una pequeña empresa sin romper nada
En un proyecto para una tienda física se pedía una app sencilla de pedidos. Poco tiempo, poco presupuesto y muchas ideas claras de qué no querían. Así enfoqué el MVP.
El problema
Los pedidos llegaban por teléfono y por mensajería. Se perdían, se duplicaban y no había histórico. Hacía falta orden, no una app enorme.
Cómo lo pensé
Antes de abrir el editor, escribí en una hoja qué ocurre cuando alguien hace un pedido. Después marqué qué partes de ese flujo se podían digitalizar sin cambiar la forma de trabajar del equipo.
La solución
Una app en Flutter con tres pantallas: catálogo, carrito y confirmación. Los pedidos llegaban a un panel simple visible desde el móvil. Nada de pagos online en la primera versión.
Resultado
En dos semanas había una primera versión funcional que se pudo probar con personas reales. La prueba sirvió para decidir con datos cuál era la segunda versión, en vez de adivinar.